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Tratamiento de la infección por Helicobacter Pylori

Abril 7th, 2008 Posted in Gastroenterologia
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Epidemiología.

La infección por Helicobacter pylori afecta aproximadamente al 50% de la población mundial. La prevalencia muestra una correlación inversa con el desarrollo socioeconómico

• En España la prevalencia es más alta en los mayores de 50 años (70%) que en los menores de 30 (20%): el desarrollo económico está detrás de este cambio.

Diagnóstico.

Se dispone de diversas pruebas diagnósticas que deben aplicarse dependiendo del escenario clínico y la disponibilidad local:  La prueba rápida de la ureasa es la adecuada si se diagnostica una úlcera en una endoscopia. Si es negativa se procesarán también muestras para estudio histológico

• La prueba del aliento es la indicada si no se precisa endoscopia (estrategia test and treat, control de  erradicación). La determinación de antígenos en heces es una alternativa casi tan eficiente

• Se harán otras pruebas en escenarios concretos: el cultivo y antibiograma en casos resistentes, la reacción en cadena de la polimerasa (PCR) en estudios de investigación, o la serología en estudios epidemiológicos.

Indicaciones de tratamiento.

Está indicado en pacientes que presentan úlcera duodenal o gástrica, activa o no, linfoma del tejido linfoide asociado a la mucosa (MALT) o tras la cirugía del cáncer gástrico, así como en los  familiares de primer grado de pacientes con cáncer gástrico

• Cada vez más grupos aconsejan erradicar la infección en pacientes con gastritis crónica atrófica

• Se recomienda la estrategia test and treat en pacientes con clínica de dispepsia, menores de 55 años y sin síntomas de alarma o antecedentes de cáncer gástrico.

Tratamiento de primera línea y de rescate.

El tratamiento debe plantearse como una estrategia en la que estén previstas: la primera pauta y qué hacer en caso de fracaso de la primera

• La decisión sobre las pautas de tratamiento debe basarse en las circunstancias locales (patrón de resistencias en cada área) e individuales (alergia, antecedentes de otros tratamientos) y el diagnóstico.

Pauta inicial: una dosis doble de un IBP, amoxicilina (1 g/12 horas) y claritromicina (500 mg/12 horas) durante 7 días.  Si hay alergia a penicilina se utilizará metronidazol (500 mg/12 horas, disminuyendo la dosis de claritromicina a 250 mg/12 horas). Los efectos secundarios como glositis, diarrea, mal sabor de boca y náuseas son frecuentes, pero raramente graves, y en general no deben  impedir completar el tratamiento. El uso simultáneo de probióticos puede mejorar la eficacia y tolerabilidad de la pauta.

No es preciso continuar con el antisecretor (IBP) después de finalizar la pauta de tratamiento, excepto si el paciente ha sufrido una complicación (hemorragia o perforación). En este caso parece aconsejable mantener el tratamiento hasta demostrar la curación de la infección.

La segunda pauta en la estrategia consiste en la administración durante una semana de IBP en dosis doble, metronidazol 250 a 500 mg/8 horas, tetraciclina (500 mg/8 horas) y bismuto (120 mg/6 horas).

Una alternativa es la pauta de IBP en dosis doble, levofloxacino 500 mg/12 horas y amoxicilina 1 g/12 horas durante 10 días.

Es recomendable la administración de probióticos simultáneamente

Resumen de Medicine. 2008;10:82-8.

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